Tradiciones

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Matanza Hurdana

Una celebración que ha empezado en el año 2.000 en Vegas de Coria y aparece con intención de que perdure. La matanza tradicional es realizada desde siempre en la zona de Las Hurdes, en donde las familias engordaban a los cerdos y en los meses de noviembre a enero procedían a su sacrificio para su consumo en los meses siguientes.

Cuando la familia procedía al sacrificio del cerdo se producía un hermanamiento entre vecinos y familiares que iban a ayudarles a los quehaceres propios de la matanza.

La iniciativa que se ha llevado a cabo por ADIC-HURDES, pretende que ésta se convierta en una celebración para toda la comarca y se realice en años sucesivos.

En este día se procede al sacrificio de un cerdo, de manera tradicional hurdana, y su posterior consumo, por parte de todas las personas que se reúnen en dicha fiesta.

 

Carnaval Hurdano

(Fiesta Declarara de Interés Turístico Regional)

De un gran arraigo costumbrista y mítico, se conserva el carnaval hurdano como una de las fuentes históricas mejor guardadas. Es difícil establecer el origen y lugar propio del carnaval (se apunta más bien a la alquería de Cerezal como la esencia misma), pero sin duda, es el marco geográfico en su conjunto el que le da un carácter especial, rodeado de naturaleza y entremezclado con la arquitectura vernácula de piedra y pizarra.

El espíritu anárquico que conlleva el carnaval, da lugar a que se pongan de manifiesto los fuertes lazos convivenciales de esta antigua comunidad pastoril que guarda para este tipo de actuaciones todo un legado de mitos y leyendas, y cuyos miedos intentan sacar al exterior.

Colorido, costumbrismo y sabor tradicional son algunos de los adjetivos que se pueden proclamar en torno a esta festividad, caracterizados por personajes que mantienen una dualidad hombre-animal, ya incluso desde tiempos prehistóricos.

Así podemos hablar de personajes como el "Burru antrueju", el "machu lanú", "la mona"; de peleles como "la tarara", "el cenizu", el "obispu jurdanu", los "diabrilluh", y los "mozos del guinaldu", acompañados todos ellos por una corrobra folclórica de tamborileros, cuyas melodías de antañas coplas y romances, amenizan bailes y danzas de antigua interpretación, provocando cantes, risas y alborozos, y que durante todo el día se encargan de conseguir una fiesta integradora de todo el tejido social.

Aparte del colorido folclorista, el carnaval hurdano tiene asociado una gastronomía propia, que se centra en la celebración de una comida de fraternidad entre todos los componentes carnavalescos, productos que se han obtenido de los famosos "guinaldus" ofrecidos por las gentes de los pueblos. El plato típico consiste en un potaje de alubias con berzas y patas de cerdo, regado con una buena polienta y hogazas de pan. Para reposar la comida, un buen aguardiente de madroños.

Se come y se bebe animado, como es tradicional, por un grupo de tamborileros y una asociación de bailes regionales.

La Enramá

(Fiesta Declarara de Interés Turístico Regional)

Según la memoria histórica que conservan los lugareños, la fiesta de "La Enrama" data de hace unos 130 años atrás, teniendo en sus orígenes, según parece, una cierta relación con cultos de carácter regenerativo, propios de comunidades socio - céntricas y endogámicas opuestas a que cualquiera de sus miembros busque vínculos maritales fuera de su clan o tribu.

La fiesta se realiza en período estival, alrededor del día 24 de agosto, día en que se conmemora a San Bartolomé o San Bertol.

Consiste "La Enrama" en un emparejamiento temporal de mozos y mozas solteros del pueblo, a fin de facilitar futuros noviazgos.

La fiesta comienza unos días antes a la celebración final, con el ritual del sorteo de dichos mozos y una vez que las mozas ya están todas en sus casas (éstas no pueden asistir al sorteo). Se tienen preparadas unas bolsas con los nombres de los mozos y de las mozas por separado. Desde el Torreón, los "cantaoles" comienzan a sacar las papeletas a la vez que van gritando "¿con quién digo?, ¿con quién diré? La burra cana con el Tío José", a continuación se saca la papeleta con el nombre del chico y de la chica y se canturrea al son del tamboril: "¿va bien? ¡Bien va! ¡Y si no…que se joda, que se joda, que se joda!, produciéndose así ya los emparejamientos, que posteriormente se harán públicos. Estos nuevos novios lo son ya formalmente a todos los efectos.

A partir de aquí, comienzan los preparativos, en donde las mozas confeccionan unos preciosos y originales ramilletes a partir de flores y juncos silvestres, entrelazadas y atadas con un lazo de seda blanco.

El día de San Bertol comienza la ronda. Los mozos, ataviados con su chaqueta, recorren las calles del pueblo acompañados por el tamborilero en busca de su pareja en suerte. En la misma puerta de la pareja, la moza le coloca en la solapa de la chaqueta del novio el consiguiente ramo, cumpliendo así el ritual. Los novios son recibidos con aplausos y vítores. Así sucesivamente, se recogen a todas las parejas del pueblo, finalizando todos en la plaza del pueblo.

Una vez que todos han recogido a su pareja, comienza la denominada "Jota del arco", que consiste en hacer un arco con los brazos de las parejas, pasando por debajo de ellos una tras otra, así hasta dar la vuelta completa a la iglesia. Terminada la vuelta, comienza la verbena popular, en donde cada pareja tiene la obligación de iniciarla con un baile. Después, el mozo invita a la novia a sangría, y es en ese momento donde la pareja decide si continúan o no con su noviazgo.

Y así finaliza esta fiesta, con renombre y tradición en toda la comarca. A través de esta fiesta, algunos participantes han llegado a contraer posteriormente matrimonio.

En la actualidad, en Pinofranqueado hay más de tres familias que se han formado a través de estos "rituales".

Fiesta Mayor de Las Hurdes

Es una festividad que concierne a toda La Mancomunidad de Municipios de Las Hurdes, celebrándose cada año en un municipio de la misma, coincidiendo siempre con el primer domingo de agosto.

La configuración de la fiesta es muy reciente, llevando apenas 14 años de existencia.

En un principio la fiesta sólo duraba un día, concentrándose todos los actos en él, pero actualmente se celebra una semana en donde se realizan todo tipo de actividades culturales (folclore, artesanía, gastronomía...), para culminar con el día grande de la fiesta que es el domingo. Esta fiesta tiene como finalidad la confraternidad de todo el pueblo hurdano, reafirmando el sentimiento de comarca entre todos los hurdanos.

La Carvochá

Esta festividad se celebra el día de Todos los Santos, el 1 de noviembre, denominado comúnmente "El Magosto", que consiste en asar castañas en torno a una lumbre, siempre al aire libre.

Dentro del contexto general del "Magosto", está lo que comúnmente se denomina "La Chiquitía", que consiste en que mozos y mozas de las alquerías salen todos juntos a buscar las castañas al campo, o bien, piden " La Chiquitía" por las casas, reuniéndolo todo para posteriormente hacer la celebración en torno a una hoguera al aire libre.

La unión y fraternidad de la comunidad es el elemento esencial, como así lo demuestra el trabajo que en conjunto se realiza para dar colorido y sentido a la fiesta, primeramente, buscando las castañas, para posteriormente ir a buscar la leña que avivará la lumbre que proporcionará los consiguientes "carvoches".

Siempre hay alguien que se encarga de mantener la lumbre bien encendida y de asar las castañas, siendo éste último el que va repartiendo el preciado manjar.

Antiguamente, las castañas se echaban directamente sobre la brasa, pero en la actualidad se utilizan sartenes viejas o latas agujereadas para tales menesteres, mucho más manejables y que permiten un mejor asado de las mismas, que se consigue una vez que previamente se han rajado, para que la cáscara no se infle y explote.

Encima de la lata o sartén se coloca un paño para evitar que éstas salten por los aires.

En esta festividad el fuego cobra especial importancia pues en torno a él se centra todo el jolgorio festivo, amenizado por bailes y cantes entre los presentes. También se tiene la creencia de que este "fuego de Todos los Santos" sirve para "calentar a las ánimas benditas" que por allí rondan.